Tabaco

Cuando Chejeru repartió las medicinas tradicionales, a buena parte de los pueblos les entregó el jaté o tabaco y su forma de uso.

Pilar cultural

El tabaco es una planta sagrada de alcance panamericano, presente en casi todos los pueblos amazónicos; su presencia, sus formas de empleo —fumar, rapé, baños de humo, infusiones— y sus sentidos varían según pueblo, época y territorio.

Entre los wotüja (piaroa), el tabaco se fuma y se llama jaté, es un pilar cultural y símbolo de saludos, paz y unión. Su aroma denso y su humo no áspero permiten acompañar ceremonias prolongadas. 

Se cultiva en pequeños conucos familiares, con cuidados constantes; las hojas se secan al sol y luego se enrollan en hoja de platanillo, lo que da una estética única.

En las ceremonias de ñua (yopo) y en consultas, el jaté se comparte para centrar y armonizar al grupo; los chamanes emplean su humo en soplos y baños de humo.

Un instrumento de conexión

El protocolo cuando se toma socialmente es sencillo: se pasa pausadamente, con la brasa hacia arriba, y cada participante da dos o tres caladas antes de pasarlo al compañero para que todos puedan compartirlo. El jaté es un instrumento de conexión: prepara para recibir la medicina a través de la respiración y la atención, y sostiene una práctica que los wotüja han resguardado por generaciones.